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viernes, 4 de marzo de 2022

HIP HOP EN EL BARRIO

 

📷 Carlos Mario Marín Ossa


¡Resistencia¡ ¡Resistencia! ¡Resistencia!

El grito que levantó en su voz una generación de hombres y mujeres jóvenes nacidos como sujeto político en los tiempos de la pandemia – la sanitaria y la de crisis total de las instituciones capitalistas-.

Ese sujeto político que se sublevó en el año 2021 en Colombia, ya venía germinando esa semilla de insatisfacción por las condiciones materiales y la crisis ética y moral en que fueron paridos a este mundo. Criados en barriadas pobres de las ciudades, o en menor proporción, en sectores de pretendidos ingresos medios, los “pelados” y las “peladas” conocen de todas las carencias que el modelo socio económico le imprime a la educación, la salud, el trabajo y la cultura; en suma, a la vida misma. Lo que no conocen es un contrato de trabajo a término fijo o indefinido, mucho menos un semestre universitario totalmente financiado por el Estado. Son condiciones elementales de una democracia que se precia de liberal: asegurar un Estado de Bienestar básico a su población.

En Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal, el Estallido Social se hizo sentir, precisamente porque las condiciones en que vive la población son de alta vulnerabilidad y miseria. La respuesta de los gobiernos (con alguna excepción) fue la represión y la violencia.

📷 Carlos Mario Marín Ossa

Pero ese germen de búsqueda que nace con los recién paridos y se alimenta de anhelos, va encontrando su alimento y sustrato en las calles, andenes y potreros de las barriadas populares, está presente desde hace tiempo y se renueva con otras generaciones. Desde el Bronx neoyorkino de los años 70 hasta los parches dosquebradenses en el siglo 21, la juventud busca las juntanzas para compartir la vida, y encuentra en el arte las formas de entenderla y expresarla. El Hip Hop es una de esas expresiones, y que en Dosquebradas, posterior a la insurrección popular del año pasado, dio pie para seguir juntándose, recuperar los parques y espacios urbanos como zonas de encuentro, diálogo y disfrute.

Caminando la ciudad e invitado por un amigo, llegué una noche de marzo al parque del barrio Santa Isabel, en donde se vienen reuniendo cada semana los parceros y parceras en torno al parche Hip Hop, con todos los elementos de esta sub cultura: el rapeo, los beats, las pistas electrónicas, las fusiones con diversos instrumentos y el Break Dance.

Los Colectivos comunitarios Prendiendo el Barrio y Luchemos lideran este espacio, en donde se encuentran jóvenes de diversos sitios del municipio, y comparten su gusto por esta expresión cultural, presentan sus producciones y creaciones, expresan sus sentimientos y sus interpretaciones de la realidad que los envuelve.

📷 Carlos Mario Marín Ossa

Jhony El Rolo, quien es uno de los líderes de estos colectivos, me explica que entre otras intenciones del parche se busca ofrecer un espacio de recreación que ayude también a algunos asistentes a hacer reflexiones sobre la importancia de regular el consumo de diversas sustancias. Esto se logra, porque en el entorno también se recrean niños y niñas con sus padres y familiares. Como otros espacios que nacen de la iniciativa popular, este se desarrolla gracias a la autogestión de los y las participantes, sin que se presente alguna ayuda gubernamental.

La noche avanza entre rapeos, luces, beats, sintetizadores y guitarras; entre bailarines de break dance y los chiflidos y aplausos de los asistentes. El frío se conjura con el ambiente musical y la conversación entre los parches de amigos. El entorno tranquilo iluminado por algunas luces mortecinas, va siendo testigo del final de una nueva jornada cultural y la promesa del próximo encuentro semanal.

📷 Carlos Mario Marín Ossa 



GALERÍA FOTOGRÁFICA. 
📷 Carlos Mario Marín Ossa
















Una a una, las personas que participamos de este Hip Hop en el barrio, vamos buscando nuestras casas para dormir y recibir una nueva jornada matutina, otra día de resistencia.

@MarioossaM

domingo, 6 de febrero de 2022

SE VIVE UNA VEZ PARA SER LIBRE


 

“La autoridad, supuestamente, está basada en la sabiduría. Pero desde muy niño pude ver que la autoridad era sólo un sistema de control y que no tiene ninguna sabiduría inherente. Me di cuenta muy rápido de que o te vuelves un poder o estás destruido”

 

Joe Strummer (The Clash)


Colectivo Unidos por el Rock. Foto/ Carlos Mario Marín Ossa


Muy temprano en la mañana se comenzaron a ver hombres y mujeres con camisetas negras, iban y venían, llevando equipos y cables, haciendo pruebas de sonido; organizando los últimos detalles en tarima.

Es un domingo claro y caluroso de enero. Por las calles de Dosquebradas – Risaralda, comenzaron a desfilar los “rockers” con sus atuendos y la parafernalia de tenis, botas, medias de malla y gafas de sol. Poco a poco iban llegando a la cita del primer Aniversario de UNIDOS POR EL ROCK. Hay algo “que los une, los distingue, la pasión del heavy rock; es su fuerza, su razón de vivir” iba tarareando yo, recordando la letra de la canción CHICOS DEL ROCK, de la banda española BARÓN ROJO.

El evento totalmente autogestionado por el colectivo de UNIDOS POR EL ROCK, medios de comunicación independientes y alternativos; y con el apoyo de algunos comerciantes pequeños, daba inicio frente a un público expectante por volver a ver un espectáculo de música que acogía géneros que van desde el rock alternativo e indie, pasando por el heavy metal, el punk rock, metal industrial, metal sinfónico; hasta llegar al black thrash.

Asistentes al concierto aniversario de UPER.
Foto/ Carlos Mario Marín Ossa

Rostros de niños pequeños se encontraban con las generaciones de los años noventa e incluso de los años sesenta. Las familias se apostaron frente a la tarima, para comenzar a disfrutar los primeros acordes y riffs de las guitarras eléctricas, el sonido cadencioso de los bajos y la potencia de la batería.

Los diferentes músicos, hombres y mujeres, llegaron con sus instrumentos para ponerlos a disposición de las demás agrupaciones, en un ejercicio de solidaridad y camaradería en torno a la música. Así mismo, sindicalistas y personas del sector cooperativo aportaron sillas y mesas; empresarios del espectáculo hicieron lo propio con el espacio físico, tarima y equipos técnicos. Una vez más, el rock fue tejido y disfrute.

Por la tarima pasaron APOLLO NO TE VAYAS, TÜDHOR, OXI, BULLY BAND, FORGOTTEN YEARS, EXPLOSIA, LOS MURDOCK PUNK – ROLL, DEMON; y cerrando la noche, los músicos que integran UNIDOS POR EL ROCK

Bully, banda de Punk - Metal.
Fotografía/ Carlos Mario Marín Ossa

Mientras los asistentes disfrutaban del show, apareció el pogo al ritmo del punk rock y del black thrash. Una descarga de alegría y energía, que también destacó la empatía y solidaridad entre las personas: “el que se cae, se cuida y se ayuda a levantar”. Así es el rock.

Al finalizar la noche, con un homenaje al TITÁN, el fallecido ELKIN RAMIREZ, entonamos a rabiar “Rompe el silencio de un grito, que el mundo te escuche, no temas actuar. No seas el sueño vencido que teme, vivencia que teme soñar…no vivas para ser por temor la presa de otros sueños, se vive una vez para ser eternamente LIBRE”.

Así se celebra el cumpleaños de un proyecto grande. Fuimos otra vez felices, unidos por el rock.


GALERÍA FOTOGRÁFICA:

Fotografías de Carlos Mario Marín Ossa, excepto la de Los Murdock Punk - Roll.



Los Murdock Punk - Roll.
Fotografía/ Diego Leandro Marín Ossa





Demon 


Forgotten Years 



Explosia 




Tüdhor 



OXI 




Apollo No te Vayas 


         


 





 

     
 

 
 

 

 

   
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



lunes, 23 de agosto de 2021

Todo sueño tiene alma

 


Vemos la luz en el inicio, incluso con los ojos cerrados. La vida se nos revela como una película a veinticuatro cuadros por segundo, sin tener conciencia de dónde estamos  y para qué estamos aquí. Y esa sucesión de tiempo avanza de forma irreductible, entre la tragicomedia que los demás componen y representan como una canción a donde llegamos buscando ser.

En cualquier pueblo del mundo, enclavado en la montañas de los Andes, en tierra de café y música;  nace una niña, y con ella un sueño.

Ese pueblo es una comarca de calles atestadas de gentes que buscan la vida y la comida, el sexo y el disfrute, el salario y el mercado; sobreviviendo antes de la era digital en una película a treinta cuadros por segundo; condiciones de las gentes simples que como cantó Don Antonio Machado

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra”.

La niña en mención nace y crece como tantos, y como tantos, camina las calles de ese pueblo que la vio llegar al mundo. Crece y ríe, se enamora y ríe, llora y ríe, se desenamora y ríe, se cae, se levanta; y ríe.

La vida es una canción y una metáfora del cosmos. Es poesía y música, es un sueño. Para soñar es necesario tener un alma grande y fuerte; pero para hacerlo realidad  es necesario ser valiente. Allí se pasa de ser simple a ser canto, a ser música, a ser una metáfora de lo sublime. Y “con las metáforas no se juega - como lo dijo Milán Kundera -, de una metáfora puede nacer el amor”.

Un día cualquiera, en medio de las reuniones con amigos, al calor de una cerveza, sentados en un parque, puede tomar fuerza un sueño. Pero este debe verse como una película a veinticuatro cuadros por segundo y no a treinta, porque el mismo está enmarcado en el romanticismo. Sin esta condición, el sueño no tiene la misma trascendencia, porque no hace parte del vértigo del consumo y de la modernidad, sino antes bien, hace parte de la profundidad del compartir, de la amistad, de la capacidad de ser para uno y con otros, del amor. El sueño necesariamente tiene que ver con la música y con la felicidad, con dar y recibir; y puede ser un bar. Para que haga parte de esa cinta de lo romántico y lo inefable, de esa caja negra de lo onírico, debe ser de rock.

Bares hay tantos alrededor del mundo: oscuros, marginales, lumpescos; o bien, llenos de luces de neón y carcajadas, de ropas de moda y  superficialidad.. Pero cuando un bar es el resultado de un sueño trajinado a través de la vida, de los aciertos, los desaciertos y de los desconciertos; necesariamente tiene que tener alma, y en este caso alma de mujer.  

Un dieciocho de agosto de cualquier año, el sueño se hace realidad; y se convierte en la vida misma, en metáfora y epifanía. Se convierte en arte del tiempo y el espacio. Allí se conjugan la belleza, la verdad y la bondad. Entonces, los detalles y las gentes hacen parte de ese mundo creado y recreado a partir de la existencia; de los aciertos, los desaciertos y los desconciertos. Ahora es una realidad.

Y es así que, a través de los caminos de este mundo, un hombre sin nombre y sin edad se lo encuentra; se le convierte en una revelación, y debe contar lo que ha visto.

Este sueño llega a cumplir tres años de realizarse, con la expectativa de cumplir muchos más, porque ahora abre sus alas para cobijar a muchos caminantes, para ofrecer refugio y deleite, paz y esperanza. Como todo lo concreto tiene nombre y ubicación, como todo lo soñado, es inconmensurable. Elkin Ramírez – El Titán – cantó que “todo hombre es una historia”.

Esta historia soñada y contada tiene alma de mujer, se llama Yesterday; y se encuentra en Pereira, Colombia.


@MarioossaM