miércoles, 12 de septiembre de 2018

La Lucha de clases existe


“Ojalá podamos ser desobedientes
cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia
o violan nuestro sentido común”.

-Eduardo Galeano-


Por: Carlos Mario Marín Ossa

En el año 2014, en entrevista con una periodista de la agencia Reuters, Warren Buffett conocido en el mundo capitalista de los negocios como el “oráculo de Omaha”, pronunció la siguiente frase: “Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la mía, la de los ricos, la que está haciendo esa guerra, y la vamos ganando”.

Durante los últimos dieciséis años, en Colombia, los ricos del país y quienes a su vez gobiernan, insisten una y otra vez que la lucha de clases no existe, que el país debe estar unificado porque todos somos colombianos y colombianas. Los medios de comunicación masiva – propiedad de los poderosos ricos - y sus periodistas empleados insisten en el mismo discurso.

La población colombiana en gran medida acoge dicho postulado, ya que la exposición durante toda su vida a la repetición de dicho mensaje, ha terminado por convertirse en parte del pensamiento que aceptan sin ninguna posición crítica. A ello contribuyen factores como un sistema educativo deficiente que maneja contenidos de orientación foránea orientados a legitimar es status quo, impidiendo el análisis crítico tanto de maestros y maestras como de estudiantes, comunidad educativa y población en general. Otro factor que contribuye a la situación, es la permanente y creciente tercerización de los trabajadores y trabajadoras a través de contratos por prestación de servicios, la eliminación de garantías laborales como los contratos a término fijo o indefinido, lo que  lleva a su vez a la imposibilidad de que esos trabajadores y esas trabajadoras puedan sindicalizarse y asociarse para defender sus derechos como clase obrera. Ocurre también la práctica sistemática y planeada de la persecución y del asesinato o la judicialización, para impedir que la clase campesina o popular puedan organizarse para defender sus derechos. Otro factor que perfecciona esa lucha de clases que hacen los ricos, se da en la televisión especialmente y los demás medios de comunicación burgueses, que mantienen entretenida a la población de los asuntos que favorecen sus intereses en lo que respecta a solucionar sus necesidades materiales para sobrevivir. En tanto, los ricos se dedican a la explotación de las mayorías humanas y a acumular riquezas.

La historia de la humanidad nos presenta el desarrollo de los modelos de producción desde el primitivismo hasta el capitalismo actual en su fase neoliberal. Salvo en el modo primitivo – en donde los medios de producción [i] eran comunes a las sociedades, en los demás modos de producción, estos eran propiedad privada – esclavismo, feudalismo y capitalismo. A la par, en el modo primitivo, las relaciones entre los seres humanos con el fin de proveer su sustento para satisfacer sus necesidades materiales a través del trabajo, fueron de colaboración. Lo que se obtenía, se repartía equitativamente para mantener el bienestar de las personas que conformaban las sociedades. Cuando unos cuantos comienzan a apoderarse de la riqueza que la sociedad genera ( en el esclavismo, feudalismo y capitalismo ), las relaciones entre los seres humanos para proveerse ya no son de colaboración sino de explotación, ahora unos pocos se enriquecen y explotan a la mayoría en su trabajo. Las relaciones de producción son de explotación.

Y lo vivimos en la Colombia actual y en el mundo actual. Por eso, se acabaron los contratos a término fijo e indefinido, los recargos nocturnos peleados por la clase obrera durante décadas, las garantías de salud, la soberanía y seguridad alimentarias con las que se mantiene dicha salud y la vida por ende. Por eso la educación intenta privatizarse y eliminar de sus programas académicos las humanidades – que contribuyen a la perspectiva crítica – reemplazándolas por materias técnicas orientadas a la producción y al consumismo – de donde sacan sus mayores beneficios las élites económicas y políticas-.

Es por esta configuración del mundo, que en la pasada contienda electoral, el hoy “presidente” y sus amigos de clase pregonaban el no polarizar pues todos debemos estar unidos. Sin embargo, una vez se hacen de nuevo al poder gubernamental, benefician los intereses económicos de su clase – con exención de impuestos a sus grandes capitales – y perjudican a la mayoría de la población, es decir, a los que no somos de su clase, con mayores impuestos sobre el trabajo, con eliminación de subsidios en los sectores más humildes, con impuestos sobre los alimentos de los más necesitados. Es por esa razón que continúan como desde hace siglos, con el despojo de la tierra del campesinado pobre.  Ahí se materializa la guerra de clases de la que habla Warren Buffett, quien comparte además el podio de los más ricos del mundo con el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, con las familias industriales Ardilla Lülle y Santodomingo entre otros. Ahora vemos que están unidos los ricos entre sí para defender sus intereses de clase, y por supuesto, el resto de la población no hace parte de esa unidad.

Es clave comprender que en términos generales existen dos clases sociales en el mundo: quienes explotan a otros seres humanos y quienes somos explotados por unos pocos. Cada clase tiene unos intereses que parten de la satisfacción de sus necesidades materiales [ii] y que luego van por la acumulación de riqueza y poder para los primeros, por la defensa de su derecho a la vida digna, a la justicia y a la libertad para los segundos. Cada tipo de intereses se expresa a través de una política y se defienden desde el Estado a través del gobierno, de la ley, de los cuerpos armados – policía y ejército – y de la fé o ideología.

Así pues, no tiene nada que estar haciendo una persona de los sectores explotados y más pobres defendiendo los intereses de los ricos que la explotan y que están en total contravía con sus propios intereses. Si se recuperan ( a través de la formación y educación ) estas claridades, los trabajadores y las trabajadoras volverán a ser “clase obrera” porque de nuevo recuperarían la conciencia: Sí, la conciencia de clase.    






[i] Medios de producción: La naturaleza (de donde se extraen las materias primas que se consumen o se transforman con el trabajo humano),  las herramientas y maquinarias ( fabricadas por el ser humano a partir de lo que la naturaleza le provee) y la tecnología ( que es trabajo humano intelectual y material para mejorar las condiciones e insumos del trabajo). Junto con el el ser humano (que a través del trabajo se provee el sustento y transforma lo que la naturaleza le provee), conforman las fuerzas productivas.
[ii] Comida, techo, vestido como las básicas para conservar la vidad y a partir de allí suplir otras necesidades y derechos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario