miércoles, 2 de mayo de 2012

LA VIRGINIA : 100 AÑOS CON EL AGUA AL CUELLO

Por. Carlos Mario Marín Ossa*


foto/Carlos Mario Marín Ossa, / Habitantes de La Virginia - Risaralda. Protesta Damnificados del invierno.


Los choques protagonizados por los habitantes damnificados del invierno, de La Virginia – Risaralda, ocurridos el pasado 27 de marzo, son la punta del iceberg de una situación que amenaza con colapsar. Esa mañana en Pereira, el día claro y soleado, no nos indicaba lo que en pocos minutos iba a ocurrir en el llamado “puerto dulce del Risaralda”.  Con un equipo del periódico Hojas Sentipensantes, partimos hacia el municipio ubicado a orillas de los ríos Cauca y Risaralda, hacia el noroccidente de la capital Risaraldense. No bien hubimos arribado a la variante, sobre la carretera que conduce hacia Anserma, el espectáculo daba cuenta de lo que había acabado de ocurrir.  Un grupo de uniformados de la policía nacional, pertenecientes al ESMAD se reubicaba a los lados de la carretera nacional; en tanto que un reducto de manifestantes iniciaba su caminata hacia la alcaldía del municipio. Algunos pocos lo hacían hacia el hospital, heridos, producto de los choques que pocos instantes antes se habían desatado entre los damnificados que protestaban y el grupo del ESMAD, que los desalojó por la fuerza, cuando los primeros intentaron bloquear la vía, para llamar la atención del los gobiernos local, regional y nacional; acerca del drama que viven por cuenta de las inundaciones de temporadas pasadas. El saldo: diez manifestantes heridos por las balas de goma de la policía y los gases lacrimógenos; y 2 policias contusos.
En tanto avanzamos a un lado de los pocos manifestantes que desordenadamente se dirigían hacia el palacio administrativo, comenzamos a advertir a nuestra derecha, la construcción de jarillones, que retroexcavadoras van apilando a la orilla del rio Cauca. A la izquierda, el rostro mezcla de desesperanza, impotencia y rabia de unos pocos damnificados lanzando arengas. Sobre todo el panorama el Cauca inconmensurable con su superficie serena.
A la altura de las primeras casas, giramos hacia el rio, para observar más de cerca las obras de mitigación. Aquí observamos la construcción de jarillones con los que se intenta contener las aguas del rio Cauca, en las épocas de invierno, cuando su caudal crece e inunda irremediablemente, las casas de los habitantes. Y decimos irremediablemente, porque nadie hace nada por evitar el desastre anunciado y cientos de veces sufrido. A un lado, obreros construyen unas cámaras de desagüe, para encauzar las aguas lluvias y de alcantarillado de este sector de la población. “Es que el rio corre hacia arriba” y cuando se crece no permite que el caudal del rio Risaralda, -que también llega crecido- descanse en sus aguas y encuentre forma de disminuir su nivel. Por esta razón se desbordan ambos e inundan los barrios, nos dice un lugareño que se ha acercado para saber que hacemos allí preguntando y fotografiando los alrededores.

Vista del margen izquierdo del rio Cauca. Sector Caimalito.

La Virginia es un municipio de aproximadamente 37.000 habitantes, 98% de ellos viven en el área urbana y el 2% restante en el área rural. De acuerdo a algunos habitantes consultados, desde hace más de 100 años el municipio se inunda de esta forma, sin que las autoridades ni el gobierno hagan nada por solucionar la situación. Sin embargo en un estudio de diagnóstico de riesgos ambientales, realizado por la  CARDER, en tiempos recientes ( ver http://www.carder.gov.co/doc_misionales/riesgos/Diagnostico%20de%20Riesgos%20La%20Virginia.pdf ) se puede verificar que según registros, desde el año de 1933 hasta febrero de 1999 se contabilizaron 31 inundaciones en el casco urbano (el más poblado) afectando especialmente barrios como El progreso, Caimalito, San Carlos, Alfonso López, La Arenosa, entre otros. Son sectores donde vive población extremadamente pobre. La mayoría subsiste del rio, que les entrega su sustento pero que paradójicamente, en cada invierno les quita todo. Sólo subsiste la esperanza. Pero también la desazón. En los últimos años y con ocasión de un cambio climático acelerado y sin precedentes en la historia humana, las temporadas de lluvia han arreciado y su frecuencia se ha acortado Sin embargo no sólo esto cambia, pues las condiciones de miseria de esta población se mantienen y se profundizan. También las tácticas politiqueras se han refinado. Y cada cierto tiempo aparecen personajes que buscan el favor de estos esperanzados irredentos, para hacerse a su voto. Según Jesús Serna, habitante de La Virginia, hay dos personajes que están asesorando de forma errónea a la gente de Caimalito, con el fin de posicionarse de cara a las elecciones de JACs (juntas de acción comunal), que se van a celebrar en abril. Luego desaparecen.
Llegamos por fin al sector de la Alcaldía municipal, en donde se han concentrado los manifestantes. En sus alrededores se viven ambientes aparentemente contrarios. Por un lado están quienes se encuentran sumergidos en su rutina cotidiana, en labores de comercio o de un transporte mermado por la situación de la mañana. Otros se encuentran abstraídos de los eventos que se desarrollan frente a la alcaldía; y a sólo 10 metros de allí, se dedican a jugar cartas.

Protestas frente a la Alcaldía. /Carlos Mario Marín Ossa

Me acerco a un grupo de manifestantes, en donde observamos a una mujer que fue herida por el ESMAD en los disturbios de la mañana. Flor Alba Villami no se fue para el hospital. Ella ha preferido continuar protestando por la forma como según su percepción ha sido engañada por los gobiernos local, departamental y nacional, cuando el Presidente Santos visitó el municipio en semanas anteriores así también por la forma como la policía los agredió. Segú sus palabras “El alcalde (Nelson Palacio) hizo un censo de damnificados y contaron más de cinco mil, pero en las listas sólo aparecen mil, darles auxilios. Hay gente en esa lista que vive en el centro y no fue damnificada”.
María Aleyda Mosquera Maturana se acerca para decirnos que “piden a los gobernantes, que no jueguen más con las ilusiones del pueblo. Este pueblo lleva más de cien años inundándose y los políticos vienen en elecciones para prometer soluciones, pero no cumplen”. Tal vez en lugar de pedir respeto, deberían mejor exigirlo. En ese momento el alcalde Palacio sale al balcón de la alcaldía, que se encuentra fuertemente custodiada por la policía. Intenta calmar a la muchedumbre enardecida. Pide que la comunidad se manifieste, pero de forma pacífica. Explica que ha intentado encontrar soluciones en la gobernación y en el gobierno nacional. Promete incluso liderar una marcha hacia Pereira, a la gobernación, para pedir las ayudas.  Incluso contratar buses para marchar a Bogotá, si es necesario. Ahora la turba aplaude a rabiar. Los ánimos se apaciguan un poco. Es curioso como con palabras la gente se olvida de su drama.
Lo cierto es que entre la población damnificada, la percepción es que el alcalde los ha engañado. Dicen que no ha cumplido sus promesas respecto a este problema. El se defiende, asegurando que el Doctor Carlos Iván Márquez –Director Nacional de la oficina de gestión del riesgo- le prometió unos recursos suficientes para atender esta crisis; y luego de forma oficial dice que estos recursos se recortaron por decreto, desde el gobierno nacional. En declaraciones a medios televisivos, culpa al gobierno local y al CLOPAD, del fracaso del proceso con los damnificados de las inundaciones.
Por lo pronto, La Virginia, con un presupuesto general de recursos y rentas de capital para el año 2012 de $ 13.776.516.791 (ver acuerdo municipal 009 de noviembre de 2011), ayudas entregadas por la Unidad nacional para la gestión del riesgo de desastres (según su página http://www.sigpad.gov.co/sigpad/noticias_detalle.aspx?idn=1310 ), por más $ 9.000.000, representados en Equipos de hidrosucción y limpieza de alcantarillado $65.000.000, Subsidios de arriendo para 676 familias $393.420.000, Banco de maquinaria $60.000.000, Apoyo para combustible $40.000.000, Ayudas Humanitarias $1.658.000.000, Apoyos Económicos $7.335.000.000; seguirá naufragando entre contradicciones gubernamentales, la indiferencia de sus coterráneos, la ignorancia sobre la verdadera magnitud del problema, la desorganización y mala memoria de los afectados y las agua caudalosas de los ríos Cauca y Risaralda, que se aprestan para recibir la descarga de una nueva temporada invernal. Ojalá surja la organización y la conciencia.

Proyecto construcción jarillones.
* Publicado originalmente en el periódico alternativo "Hojas Sentipensantes" en Pereira-Dosquebradas, Risaralda. Colombia.

sábado, 28 de abril de 2012

Apuntes sobre la rendición de cuentas del SENA





Por: Jhony A. Garcés. Miembro de la OCE. Pereira,


Con ínfulas de crecimiento y de buena administración, las directivas del Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, entregaron las cifras que demuestran que en su gestión, primó el interés por las multinacionales. A las pequeñas y medianas empresas nacionales se las tuvo en cuenta solo para recaudar sus aportes parafiscales, los cuales incrementaron 21% respecto al año2010. Los principales proyectos del SENA se ajustan a la aplicación de las políticas del “libre comercio”.

En formación titulada, de un total de 909.154 aprendices, el 45%, un poco más de 400 mil, se formaron en programas articulados con las cinco locomotoras. Aunado a estos aparecen los 384.000 del programa de transformación productiva, liderado por el Ministerio de Comercio Industria y Turismo, el cual se enfoca en otros, a “sectores de clase mundial”*. En últimas el 87% de la oferta educativa fue enfocada en los renglones de la globalización con énfasis en la primarización.

Durante toda la audiencia de rendición de cuentas el tono de alabanza frente a lo que ha sido un descalabro, fue permanente. Sintetizando el asunto se podría decir que las directivas anunciaron la adaptación del SENA al servicio de las locomotoras, como un hecho que traerá mejor vida gracias a la llegada de compañías extranjeras. Lo mismo creyeron algunos indígenas cuando llegaron sus colonos en 1492, al pensar que los enviados de Quetzalcoatly eran portadores de tal beneficio. El engaño, como era de esperar, tuvo eco en los medios de comunicación, y no se desaprovechó el momento para atar el “éxito” de la institución al destino de la petrolera canadiense Pacific Rubiales, exhibida como el becerro de oro que traerá la hasta ahora desterrada “prosperidad para todos”. Olvidaron por completo las directivas, las oprobiosas condiciones de los trabajadores de Pacific y la “mano dura” con que se han tratado sus justas peticiones [1].

Cierto es que la “prosperidad democrática”, -plumas y terciopelos para el capital financiero, ramales y garrote para los productores nacionales- ha sido acatada por las directivas del SENA. El hecho se refleja en la consolidación de uno de los proyectos bandera, Puerto Gaitán. Este es fruto de una negociación entre el sector privado, el gobierno y el SENA. Para realizarlo se destinaron inicialmente más de 7 mil millones de pesos. Se estima que entre 2012 y 2013 se construirá un Centro de Formación de gran envergadura (con capacidad para 4.500 aprendices). En el proyecto participan empresas como Ecopetrol, Pacific Rubiales, Hocol, Equión y Petrominerales. El remate contempla dos fases más que se consolidarán en el 2012, una sede para el desarrollo de la agroindustria, a concretarse en la inolvidable Carimagua y otro en el Pozo Rubiales donde se construirá la Ciudadela Rubiales. 

A este propósito se suma lo ocurrido en Puerto Boyacá, allí Ecopetrol donó el terreno y el primer “Taladro Escuela” para Colombia y Latinoamérica. El Plan de Negocios se adelanta conjuntamente con Campetrol, y el valor del mismo se estima en US$ 8.7 millones. Con este proyecto, se tendrán programas de formación en nuevas áreas dedicadas a la perforación de pozos petroleros. Bienvenida sea la inversión estatal para formar aprendices; pero constituye una desvergüenza que fondos de Ecopetrol, y del SENA se pongan al servicio de los intereses foráneos, ¡más confianza en inversión para dónde!.

Agréguese que, como respuesta a los últimos desastres invernales, se orientó la participación del SENA en los distintos programas gubernamentales para atender este fin. Para ello se firmaron convenios interadministrativos de cooperación y cofinanciación entre el Fondo Nacional de Calamidades, Colombia Humanitaria y el SENA, cuyos aportes ascienden a más de $28 mil millones [2]. El hecho no deja de preocupar puesto que los recursos del SENA están siendo desviados para cubrir las responsabilidades que el gobierno deja de atender. De igual modo llama la atención la presencia de la Fiduciaria la Previsora S.A., un ente que hace parte de los convenios establecidos sin dejar claro cuál será su función y correspondientes beneficios.

Pero en el pantano también nace al menos una flor, y es destacable que para el mes de abril se pretenda abrir una escuela nacional de formación en calidad del café, que impartirá educación a más de 50.000 cafeteros. Por lo que sigue quedará esperar por establecer si este es un proyecto que apunta a fortalecer las demás instituciones cafeteras. Cabe recordar que el sector es de alta importancia para el país, pero su situación económica y social no deja de empeorar desde 1990.

*Con el servicio BPO (outsourcing) se firmó un convenio para transferencia de tecnología con la multinacional estadounidense Convergys en el cual el SENA invierte US$ 900.000. 


[1]. Relaciones entre Pacific Rubiales y trabajadores, parecidas a la época de las bananeras: http://bit.ly/zGcGt5

[2] INFORME DE GESTIÓN SENA. Dirección General Dirección de Planeación y 


lunes, 9 de enero de 2012

Democracia participativa. Respuesta a los males democráticos por medio de la participación ciudadana y el control a la gestión pública.

Por. Carlos Mario Marín Ossa.
Inician los nuevos gobiernos locales y regionales en Colombia, en los albores de este año 2012. El pasado 30 de octubre los "ciudadanos" salimos a las urnas para elegir alcaldes, gobernadores, concejales y diputados o asambleístas. Con una abstención del 54% (aproximadamente), fueron elegidos los "ciudadanos" que en teoría representarán los intereses de la comunidad, es decir, de la sociedad colombiana. Aunque con denuncias por parte de las organizaciones civiles y políticas conformadas para vigilar, entregar alertas tempranas y denunciar irregularidades acerca de todo tipo de conductas delictivas en el proceso electoral, a la vez que escuhamos un sinnúmero de rumores acerca de la compra de votos, la coacción y el constreñimiento al elector, ya sea con amenazas a la continuidad laboral propia o de familiares y allegados, ya sea con amenazas a la integridad física y a la vida por parte de actores armados ilegales de todos los espectros; y en general la utilización de los recursos públicos de todo orden para orientarlos hacia el beneficio de campañas polítcas particulares; hoy tenemos oficialmente elegidas a las personas que se encargarán de determinar el futuro económico, político y social del pueblo colombiano.

Foto. Carlos Mario Marín Ossa

En todos los rincones del país escuchamos día  a día las quejas ciudadanas acerca de las malas actuaciones de los titulares de las administraciones locales y/o departamentales, de empleados públicos de todos los  niveles, escándalos por corrupción, por desvíos de dinero hacia fines ilegales, de asociación con actores armados ilegales, de obras inconclusas, mal diseñadas o construídas sin diseños. En fin, nos confundimos a diario en un maremagnum de escándalos que se van sucediendo con total desarpajo de sus protagonistas. En la vida política colombiana contemporánea, cabe ahora parafrasear el dicho popular ("cada día trae su afán") y decir "cada día trae su escándalo". Con el advenimiento de la postmodernidad política, han llegado nuevas y refinadas costumbres y objetivos para quienes aspiran a ejercer o ejercen el poder político, administrativo y económico en la sociedad. Ahora no son las obras las que hablan por la gestión de los mandatarios y de los representantes a concejos y asambleas, por el contrario es moda, destinar grandes sumas de dinero del erario público para realzar las obras supuestas y reales que cada uno de estos representantes del pueblo han gestionado, así como para engrandecer y endiosar su imagen.

La democracia participativa, una respuesta a los males endémicos de la democracia representativa colombiana.

Esta situación está sobrediagnosticada y ha sido norma a través de la  historia republicana del país. Contra el cambio de estas malas prácticas y costumbres atenta la ignorancia política del pueblo. Y es interés de los llamados factores reales de poder de nuestra Nación que así sea la realidad de nuestras gentes, para perpetuarse en el poder y mantener sus privilegios y prebendas.

Ahora bien, la constitución de 1991, por lo menos de forma nominal y retórica garantiza la participación ciudadana y el control social en diferentes artículos desde el primero hasta los artículos que garantizan la libertad de expresión y el derecho a recibir información veraz (art. 20 C.N.), el derecho a la reunión y manifestación (art. 37 C.N.), la promoción y capacitación por parte del Estado para la organización y participación de organizaciones civiles, cívicas, gremiales y sociales en el control de la gestión estatal (art. 103 C.N.), las leyes 850 de 2003 (marco jurídico que reglamenta el accionar de las veedurías ciudadanas), 131 de 1994 (que reglamenta el voto programático) o la ley 134 de 1994 (que reglamenta los mecanismos de participación ciudadana). Nos corresponde a nosotros como ciudadanos apropiarnos de estos mecanismos para garantizar que las decisiones que se tomen desde las instancias gubernamentales sean las más benéficas para el colectivo de la población, el futuro nuestro y de las generaciones venideras y que los funcionarios públicos se comporten como lo que son, empleados del pueblo cumpliendo sus deberes.  Somos todos corresponsables del rumbo que tome nuestro país a partir de las regiones y las localidades o municipios.

Así las cosas, debemos comprender ¿qué significa ser ciudadano? ¿qué deberes y derechos tenemos como tales? ¿qué es la participación ciudadana y qué el control social a la gestión pública? ¿de qué mecanismos disponemos los Colombianos para tales fines y cómo se utilizan?.


¿Qué es ser ciudadano?

Ciudadano es una persona que vive dentro y forma parte de la sociedad. Para hacer parte de esa sociedad (como ciudadano habitante de la ciudad; y en un sentido más amplio cualquier persona que vive al interior del país, dentro de un Estado) debemos sentirnos integrantes de esta, con identidad y pertenencia a la misma y al territorio que ocupa socialmente, a las relaciones que surgen entre sus integrantes y ser concientes de las responsabilidades, derechos y obligaciones que tenemos para con ella.

Se habla de un ciudadano para referirse al individuo como sujeto de derechos políticos. El ciudadano ejerce su ciudadanía desde la perspectiva "del derecho a tener derechos", pero también de cumplir con las obligaciones derivadas de la pertenencia a la sociedad y de la interacción entre los ciudadanos que la integran. La ciudadanía implica valores como la civilidad, la libertad, la igualdad ante el Estado y la justicia.  El ejercicio de estos valores constituyen el medio para construir acuerdos entre el Estado y la población, para lograr  un buen vivir a nivel individual y colectivo. 

Deberes y derechos del ciudadano.

Como ciudadanos tenemos deberes para con nosotros y con el colectivo social en el cual nos desenvolvemos, tales como procurarnos un medio adecuado de vida con condiciones dignas, respetar los derechos de los demás ejerciendo los nuestros hasta que comiencen a restringir los ajenos, participar de las decisones del colectivo si queremos desenvolvernos dentro de él socialmente (accionar político), acatar las normas éticas y morales de la sociedad en la que nos desenvolvemos (por lo menos respetar las decisiones y visiones ajenas al respecto), entre otros. También tenemos derechos cívicos y políticos como la libertad de asociación y de reunión, de organización política y sindical, de participación política y electoral; derechos sociales como el acceso al trabajo, a la salud, a la educación, a la protección social; y derechos humanos y colectivos como a la paz, al medio ambiente, a la familia, al nombre, a la autodeterminación de los pueblos, al respeto de las culturas étnicas entre otros.

Participación ciudadana y control social a la gestión pública.

La participación ciudadana es una actividad individual y/o colectiva encaminada a defender los derechos e intereses tomando parte activa en la administración de los temas comunes y sociales que afectan la vida y el futuro  individual y colectivo. Es tomar la desición de opinar, vigilar, sugerir y denunciar acerca de los asuntos que nos atañen como ciudqdanos e integrantes de la sociedad, aportantes al sostenimiento y funcionamiento del Estado.

El control social lo ejercemos utilizando los mecanismos de participación ciudadana y de coacción social para obligar a los entes y empleados estatales a cumplir con sus deberes legales actuando en pro del bienestar del pueblo y cumpliendo las funciones que les son inherentes. Ambos conceptos hacen parte de la democracia participativa que es la forma de enfrentar nuestra relación con el Estado y la sociedad (incluso con la Nación), forma de democracia que países latinoamericanos han conducidoa a cambios sociales que han llevado a sus pueblos a formas de emancipación y mejoramiento social.

Mecanismos de participación ciudadana y control social a la gestión pública.

Son los instrumentos y mecanismos para el ejercicio de la participación ciudadana que les permiten intervenir  en el control social de la gestión pública y que en Colombia están garantizados constitucionalemente y regulados por la ley 134 de 1194. Algunos son :

* Consulta Popular
* Revocatoria del Mandato
* Plebiscito
* Cabildo Abierto
* Iniciativa Popular, Legislativa y Normativa
* Referendo
* Veeduría Popular ( Ley 850 de 2003)
* Voto Programático (Ley 131 de 1194)

Algunos mecanismos e instrumentos  jurídicos son :

* Consultas previas, para obtener información invocando el derecho a la información y libertad de expresión, pensamiento y opinión.
* Audiencia pública, para obtener información invocando  el derecho a la transparencia d ela contratación pública.
* El derecho de petición, para obtener información invocando el derecho a obtener información y peticonar por motivos d einterés individual o colectivo.
* La acción popular, para intervenir los riesgos de lafunción pública defendiendo los derechos colectivos.
* La acción de tutela, para actuar frente a los riesgos de la función pública, defendiendo los derechos fundamentales.
* Acciones de cumplimiento, para defender los derechos individuales o colectivos que consten en acto administrativo.
* Denuncias y quejas, para toamr acciones frente a las conductas de los funcionarios públicos.