viernes, 1 de julio de 2011

CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1991: ¿REALIDAD O ILUSIÓN?




Lo más que puede esperar el ciudadano es ser “representado”; ahora bien, la única cosa
que puede ser representada y delegada es el interés o bienestar de los constituyentes,
pero no sus acciones y opiniones. Por ello, el gobierno representativo sigue siendo democrático
porque sus objetivos principales son el bienestar popular y la felicidad privada; pero se convertirá en
oligárquico si la felicidad y la libertad públicas se convierten de nuevo en el privilegio de unos pocos.
Hannah Arendt

Por. Carlos Mario Marín Ossa

La celebración de los veinte años de haberse promulgado la constitución de 1991, este próximo 04 de julio, traen a la memoria las circunstancias en que se dio dicho evento y los antecedentes en la materia en la historia republicana de nuestro país.

Colombia se encontraba en un momento de violencia narcotraficante tan elevado y con un nivel de corrupción derivada, que muchas suspicacias se despertaron frente  al proceso constituyente. Sin embargo el aparente acuerdo que se suscitó entre las fuerzas políticas, sociales y económicas de la nación llevó la sensación de una representación plural de las fuerzas vivas de la misma. Por otro lado la historia republicana de Colombia nos muestra que hemos tenido ocho constituciones después de nuestra “emancipación” de España. La constitución más longeva, la de 1886, tuvo setenta y cinco reformas durante su vigencia. La constitución de 1991 ha tenido  veintinueve durante veinte años.

Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa

Pero contrario a lo que la mayoría de los ciudadanos creen y que los dirigentes del estado desean que creamos, la constitución política de Colombia NO es la expresión del pueblo o constituyente primario. No fuimos nosotros quienes definimos los términos y alcances de esta carta magna.

La constitución política de Colombia es el reflejo en el papel de la suma de los factores reales de poder que rigen en esta nación. Esos factores reales de poder son la fuerza activa o fundamento de los usos, costumbres e intereses del país. ¿Y quienes son aquellos factores reales de poder? ¿Qué representan o a quién representan?

Esos factores reales de poder son en nuestro país los propietarios de las grandes extensiones de tierra (terratenientes), del capital financiero, de las grandes industrias y de las grandes empresas comerciales (incluidos los medios masivos de comunicación). También la iglesia católica. Cuando estos grupos que son la fuerza activa del país plasmaron sus posiciones y designios en el libro constitucional, se erigieron en derecho. Es por esta razón que cuando el pueblo protesta en contra de aquellas disposiciones que afectan los intereses de las masas, se dirigen hacia ellas todas las armas en poder del estado, incluidas las de fuego, porque los intereses de la masa están en contraposición de los intereses de los pequeños grupos de poder. Y esta situación es heredada desde la época colonial, pues la independencia fue únicamente del poder imperial de España, pero se transfirió a los españoles criollos quienes eran los dueños de los medios de producción, del conocimiento, cultura imperante y educación de la época.

Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa

Las constituciones que nos han regido tienen estas mismas características. Es por esta razón que algunos autores hablan de un consenso constitucional ficticio, ya que “la constitución de 1991 es más una declaración de expectativas  y anhelos” (Hernando Llano Ángel, La carta del 91: ¿Un consenso constitucional ficticio?), que una realidad palpable y objetiva.  Ferdinand Lassalle nos explica las relaciones de los factores reales de poder y la realidad constitutiva de una república (¿Qué es una constitución?), mientras que Karl Loewenstein explica dentro de su visión ontológica de las constituciones, cómo una constitución como la nuestra es una constitución nominal, en donde por falta de las condiciones adecuadas de la sociedad, esta no se aplica realmente. Y es entre otras cosas porque la constitución de 1991 está hecha a la medida de los predicados neoliberales que se venían implantando desde el gobierno de Virgilio Barco y en donde se vuelven totalmente frágiles las relaciones del poder político que en teoría debe proteger las necesidades y derechos de la población, con las normativas del libre mercado orientadas por las corporaciones transnacionales, panorama en el que ahora los asuntos que atañen a la sociedad son dirigidos en mayor medida por el mercado y su ánimo de lucro, restringiendo cada vez más la función del estado en dichos temas fundamentales, escenario en el que los factores reales de poder de Colombia renuncian a la constitución del estado social de derecho y refundan un estado estrictamente normativo sin sustento social.
Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa

Sin embargo y como punto positivo de este proceso constitucional, rescato la creación de instituciones como la acción de tutela, la defensoría del pueblo y la fiscalía general de la nación, que aunque a través de estos veinte años hemos visto cómo están sujetos a la voluntad de los factores reales de poder, configuran una posibilidad de defensa del constituyente primario o simplemente del pueblo. El artículo 40 de la constitución nacional nos otorga el derecho del control político mediante el voto, gran herramienta de valor civil para utilizarla con responsabilidad.

Con el voto correcto podemos moderar la influencia de estos factores reales de poder (los dueños de este país) en la definición de nuestro futuro como nación.

* Publicado originalmente en HOJAS SENTIPENSANTES. Junio-Julio de 2011. Boletín periodístico del Comité de Base "Orlando Fals Borda" del Polo Democrático Alternativo. Pereira. Risaralda.

domingo, 19 de junio de 2011

"La fiesta de la música 2011" ....................................LAS GENERACIONES UNIDAS

Por. Carlos Mario Marín Ossa


Los efectos de un eclipse lunar perduran en el tiempo, en la naturaleza y en la esencia del alma humana. Son conocidas las culpas que se le atribuyen a la luna por cuenta de la locura del hommo sapiens a través del tiempo. El último eclipse lunar (de esta semana que pasó y que no fue visible en nuestra región) dejó su estela de locura suspendida en el ambiente pereirano. 

Pero la locura busca su salida, la construye. Y esta se dio el sábado 18 de Junio con Fête de la musique        (La fiesta de la música) 2011, evento organizado por la Alianza Colombo Francesa de Pereira y que se llevó a cabo en el Parque Olaya Herrera durante la tarde y la noche del sábado.


Fotografía. Diego Leandro Marín Ossa. 

 Fotografía. Diego Leandro Marín Ossa.

Este evento fue atravesado transversalmente por la música, la diversidad, la fiesta y la tolerancia; pero sobre todo por la unión de las generaciones. Varias generaciones de músicos y sus propuestas pudimos apreciar , con el gusto y el desparpajo de sentarse bajo los árboles. Y disfrutar. Pero también estuvimos varias generaciones de espectadores. Observando, escuchando, jugando y compartiendo un espacio lírico y lúdico. Familias, novios, compañeros de estudio, amigos, padres e hijos vimos desfilar hasta el final de la noche, en un collage de risas, juegos y buena música.

 Fotografía. Diego Leandro Marín Ossa.

Disfrutamos del heavy metal con "Bang", banda Pereirana que maneja letras con contenido crítico y un sonido que varía del speed al trash . Muy buena puesta en escena y un sonido que nos recuerda lo que escuchábamos a finales de los años 80´s y 90´s. La nueva canción latinoaméricana fue representada por la agrupación Pereirana "A Dos Manos", reggae con "SHEMA" de Pereira. El rock-pop tuvo su representación con la banda Bogotana "NAVARRO" y su  música moderna, de muy buena base ritmica y letras atrayentes.

La noche fue encendida en ritmos  y sensualidad caribe con "YAMBELÉ" quienes con porros (musicales, no de la yerba aquella) y cumbias, nos pusieron a bailar en medio de antorchas y polleras. Llegó el toque internacional de primer nivel,con la agrupación "THE UNO JAZZ AMBASSADORS". Jazz  proveniente de University of New Orleans en Estados Unidos. El cierre de una noche de rumba, familia y música corrió por cuenta de "VELANDIA Y LA TIGRA" con su música "rasqa", música caústica de letras directas y provocadoras (también provocativas); provenientes de Piedecuesta-Santander. 

Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa


Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa

Fue un espacio construído para la diversidad y así aprovechado por los asistentes. El comportamiento de todos excelente, buen acompañamiento policical y una infraestructura de primera línea. La asistencia masiva.

!Este ciudadano se lo gozó!


viernes, 3 de junio de 2011

MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN, DESNATURALIZACIÓN DEL ENTENDIMIENTO Y LA ACCIÓN SOCIAL

Por. Carlos Mario Marín Ossa

Frente a los eventos sociales acaecidos en las últimas semanas en el área metropolitana Pereira-Dosquebradas, en que confluyen las movilizaciones “multitudinarias” (aunque las administraciones locales intenten minimizar su efecto)  en defensa de derechos constitucionales (salud y educación) y de reclamo ante el proceder amañado e injusto con el que se pretende justificar un cobro desmadrado de impuestos ( avalúo y posterior incremento en el cobro del impuesto predial), vemos con gran preocupación como los medios masivos de comunicación de la región han tenido un manejo totalmente sesgado frente a los hechos (salvo contadísimas excepciones). Se pregunta el ciudadano despreocupado ¿por qué proceden así, si se supone que la esencia de estos medios y sus periodistas es la objetividad e imparcialidad?

Y existen diferentes explicaciones ante esta situación.

Dejaremos de lado el papel del cine, concentrándonos en el papel de la radio, la televisión y  la prensa escrita.

Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa.

Los medios masivos de comunicación tienen una ubicuidad manifiesta en la cultura de nuestro país, en donde se convierten especialmente la televisión, en elementos más que de información, de entretenimiento para masas de población con bajísimo poder de consumo, que no encuentran más opciones de bajo costo económico para pasar el tiempo libre. Y digo de “bajo costo económico” porque el costo social y político de la desnaturalización de dichos medios respecto a la formación de opinión crítica es inconmensurable.  Cuando hacemos un barrido sistemático por los diferentes medios de prensa, encontramos grandes espacios dedicados a la “información” de farándula y entretenimiento y que en la prensa escrita se llenan con la pauta publicitaria. El análisis concienzudo de temas que lleven a formar seres sociales y políticos de los ciudadanos, no se da, ya que se maneja una avalancha permanente de noticias que se catalogan como importantes desde estos medios; con lo que el espacio para la reflexión y la construcción de memoria crítica es apabullada con el nuevo escándalo, la boda de las celebridades o el resultado de los partidos de fútbol.

Los medios masivos de comunicación cumplen con unas funciones sociales tales como el otorgamiento de “status”, la compulsión de normas sociales y la disfunción narcotizante (M. de Moragas. Sociología de la comunicación de masas. II. Estructura, funciones y efectos, pags. 29-36). Así pues, los medios de comunicación otorgan “status” a las personas, ideas, ideologías y/o propuestas, en tanto que pueden desaparecerlas (invisibilizándolas) también según varíen los intereses. Los medios de comunicación también, refuerzan conductas sociales que son consideradas por el establecimiento como adecuadas, cuando los intereses de dicho establecimiento en asocio con los intereses de dichos medios confluyen. Pero las conductas sociales vivirán una desviación hacia el cambio, cuando dichos intereses sean dispares. También los medios masivos de comunicación ejercen una “disfunción narcotizante” por cuanto someten al ciudadano a un flujo inmenso e imparable de información, que entrega la sensación a los usuarios de encontrarse al tanto de lo que ocurre. Al respecto dice  M. de Moragas  “Sin embargo, este vasto suministro de comunicaciones puede suscitar tan sólo una preocupación superficial por los problemas de la sociedad, y esta superficialidad, a menudo, enmascarar una apatía masiva. La exposición a este flujo de información puede servir para narcotizar más bien que para dinamizar al lector o al oyente medio. A medida que aumenta el tiempo dedicado a la lectura y a la escucha, decrece el disponible para la acción organizada”(M. de Moragas. Sociología de la comunicación de masas. II. Estructura, funciones y efectos, pag. 36).


 Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa.





Entra a jugar aquí el hecho referente a una realidad, en donde los grandes medios masivos de comunicación pertenecen a grandes conglomerados comerciales, industriales , financieros y terratenientes, del orden nacional, regional y local. Son los mismos que tienen asiento en los puestos de dirección del estado, con lo cual comprendemos los intereses que persiguen y defienden. La directriz que es fácil adivinar, rige, en el actuar frente a la realidad nacional, no es otra que la reafirmación del estado de las cosas (status quo), mediante la utilización de información y propaganda que aprueba la actual estructura social y que reafirmada una y otra vez, induce al deber de aceptar dicho estado de cosas.



 Fotografía. Carlos Mario Marín Ossa.


Nuestras sociedades están sometidas a diferentes formas de control organizado de forma sistemática. “Hitler, por ejemplo, empleó las más visibles y directas de ellas : la violencia organizada y la coerción masiva” (M. de Moragas. Sociología de la comunicación de masas. II. Estructura, funciones y efectos, pag. 24). En un estado social de derecho esto no es tolerable, por lo que otras formas psicológicas a través de los medios masivos de comunicación son empleadas de forma más discreta (aunque el último gobierno nos dio una buena dosis de la dieta de Hitler).
Llegamos al punto en donde encuentran gran importancia los medios alternativos, que se generan por los movimientos sociales y políticos; y las nuevas tecnologías para expresar una mirada no oficial frente a los hechos, develar la “otra verdad” en una suerte de revisionismo histórico.
También cabe, cuando entendemos estas situaciones, generar un boicot frente a estos medios, con el fin de afectar  la estructura de ganancias que enmascara la realidad y modificar las posturas frente a la sociedad y sus necesidades.